Nuevamente estamos los dos sólos en la pequeña inmensidad de un parque
Naturalmente, hay más gente cerca, pero no interfieren en nuestro pequeño mundo que hemos construído
Y me hablas y tus palabras resuenan con eco en las murallas de la bóveda infinita
Apellidos de las diversas nacionalidades salen nombrados a modo de cita
No entiendo la concordancia entre ellos, yo me pierdo mirando tus labios moverse....
Primero curvándose. Luego rígidos. Finalmente ahuecados.
y sigues hablando, y me sigues con tu mirada fija y tersa, y yo te miro y la existencia es sólo ese instante
y de pronto te largas a reír, seguramente por algo que dijiste, no tengo idea que hablabas
pero la risa me es imposible evadirla, y me río junto a tí y tú te ries junto a mí
Tu cara ya está tersa de nuevo, el efecto infinito de la risa ha culminado
y nuevamente liberas tu infantería de oraciones con que intentas explicarme todo
y atentamente te escucho. Y te comprendo. Y te miro. Y sonrío.
Tu cara no tiene nada de especial diría la gente.
No es bonita, pero no por eso es fea. No tiene rasgos destacables
Es simplemente la profundidad que ella transmite lo que me apresa en ella
No es ni de hombre ni de mujer, ni de jóven ni de niño, ni linda ni fea
Simplement es algo que va más allá y es superior a esas distinciones
De improviso salgo de mis cavilaciones asustado porque algo me preguntas
buscas respuestas en mí, y sé que no te las puedo dar porque yo tampoco las tengo
Y digo algo, y quedas satisfecho, y no es por la respuesta, es por la conexión espiritual que nos une
y sigues con tu monólogo, pero no me aburre, al contrario, me gusta oírte hablar
¿Que importa tu sexo, tu edad y tu belleza, si con cosas tan simples somos felices?
Odio a la sociedad que no me deja decirte lo que pienso, ni me deja decirle a otros
Pero en este instante el odio no existe, es como Narnia o el País de NuncaJamás
Y sus montañas son labios, y sus lagunas tus ojos, y tu pelo sus bosques
Soy Peter Pan y en tí vivo en la eternidad, el tiempo no avanza, y converso con Siddharta
En eso se nos acerca un caballero alto con sombrero y nos pide un cigarro
Y poco a poco las paredes de nuestro refugio comienzan a caerse y me aplastan
Y en el mundo alterno los volcanes hacen erupción y todo se derrumba
Y le convidamos el cigarro, pero ya estamos de vuelta en el parque
Y mejor nos levantamos, y nos vamos.
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