estaba todo lleno de sillas y mesas, y abarrotado de gente
parece que recordaba con Borges o Cortázar, no recuerdo bien
decidí salir a tomar aire, pero el frío parisino me helabaLos coches yacían volcados, y aún sus metales hervían
El aire aún lloraba y hacía llorar forzadamente incluso al más feliz
Las murallas eran un cuaderno abierto donde el pueblo había escrito poemas
Y yo.. bueno, yo venía saliendo de un café parisino
¿Qué hacía yo ahí? No sé, salí a caminar y llegué hasta allí
Todos lo comentaban: se habían levantado los estudiantes
Que el mundo nuevo estaba por llegar, que no respetaban nada establecido
...Hasta que llegué a París, y tenían razón, todo era así de bello
Tras varias horas de resistencia en la Rue de Les Champs-Elysees
finalmente me cansé, necesité un café, y este lugar me llamó
Que sorpresa al ver a Borges ahí, o Cortázar, se me confunden a veces
La cosa es que me invitaron a un vino, y no podía negarles la compañía
Hablamos toda la noche de cosas que sólo se entienden en Paris
Y el vino y el Xerez Corría en cantidades industriales por la mesa
Hablamos en español, francés, latín e inglés
Y afuera... Bueno, afuera había un caos... un hermoso caos
Finalmente el vino me venció, me venció y me quedé dormido
Dormí mucho tiempo, quizá horas estaba cansado
Pero entonces entró la policía al café con sus palos y escudos
y como siempre, echaron todo a perder
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